Seguros enfocados al deporte amateur

Estar asegurados frente a lo que pueda pasar se ha convertido en algo más que normal y extendido en nuestro tiempo, ya sea el contexto que sea. Los futbolistas se aseguran las piernas frente a posibles lesiones, las modelos publicitarias se aseguran sus traseros, los músicos famosos se aseguran sus manos, los ciudadanos de a pie se aseguran ante su propia muerte…

El mundo del deporte se ha convertido en un foco de asegurarse. Incluso deportes que pueden ser rutinarios, como el esquí, el golf o el snowboard, disponen en estos días de seguros. Estos deportes que nombramos, que por lo general suelen estar practicados por gente con un nivel adquisitivo alto o medio alto, ofrecen a los clientes de las compañías una opción más de asegurarse. Aunque parezca un poco frívolo o atrevido, quién sabe si al golpear la bola de golf puede darnos un tirón en la espalda o producirse una contractura que nos impida ir al puesto de trabajo o que derive en algo mucho peor; quién sabe si esquiando nos puede ocurrir una desgracia, si no que le pregunten a los familiares del pobre Michael Schumacher.

Pero si hay deportes que disponen de seguros de manera justificada, esos son sin duda los de riesgo. Los deportes de aventura o los deportes extremos, cuando están practicados por personas no profesionales ni de la élite, ofrecen muchas ventajas a la hora de asegurarse; es posible que pueda pasarnos algo practicándolos, pero estaremos mejor cubiertos con seguros que se preocupen por la localización en caso de pérdida, el rescate en caso de inconveniente o la rehabilitación en caso de accidente. No obstante, las compañías se cubren las espaldas y suelen abogar por no dar cobertura a la invalidez ni al fallecimiento en estos deportes extremos. Los ciclistas que se ponen en carretera a diario también pueden optar por seguros de accidentes.

Written By Johan